El Gobierno sostiene que esta ambiciosa iniciativa representa una solución vial directa a la creciente congestión del tráfico en el Área Metropolitana, catalizada por el intenso desarrollo inmobiliario en Luque y la migración poblacional hacia la capital.
La obra, con una inversión de G. 167.063.677.052, financiada por la renegociación de Itaipú Binacional, transformará los dos carriles existentes en una vía de seis carriles: Cuatro carriles de autopista de vía rápida con acceso controlado, y dos vías colectoras para el movimiento interno y el flujo vecinal (servicio barrial).
Según los datos oficiales, este diseño está proyectado para beneficiar directamente a casi 1.500.000 de personas de la zona, «reduciendo drásticamente» los tiempos de traslado para el transporte público y particular, y mejorando consecuentemente la calidad de vida de los usuarios. El Jefe de Estado enfatizó que la obra no solo traerá desarrollo a Luque, sino también a MRA y Limpio, reflejando el impacto tangible de las inversiones en infraestructura.

Por su parte, la ministra Centurión destacó que esta obra emplea a más de 300 personas de manera directa, con participación de empresas paraguayas, generando un importante impacto socioeconómico local. El proyecto se enmarca en una estrategia de mejoramiento vial metropolitano más amplia, que incluye el «Corredor Vial las Residentas» y la autopista elevada en Luque. Una ventaja clave de la ejecución es que la mayor parte de la obra se desarrolla dentro del predio de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (DINAC), lo que minimiza la afectación a la circulación actual.
Los frentes activos incluyen la construcción de un puente de 60 metros sobre el arroyo Itay, instalación de más de 450 módulos para el sistema de drenaje. Asimismo, movimientos de suelo, terraplenes y preparación de la base vial. El plazo de ejecución total es de 24 meses, con la supervisión técnica a cargo del MOPC para garantizar los máximos estándares de calidad y seguridad.