En el marco de un trabajo investigativo de meses, agentes de la Dirección de Narcóticos de la Policía Nacional ejecutaron este martes dos allanamientos simultáneos en esta ciudad, logrando la detención de una mujer de 33 años y la incautación de una importante cantidad de sustancias estupefacientes destinadas al narcomenudeo local e incluso zonas indígenas de la región.
La detenida fue identificada como Lourdes Rocío Barreto. Según los datos brindados por el comisario Juan Ortiz en entrevista con RCC Radio, la mujer operaba en complicidad con su pareja sentimental, quien logró eludir la intervención pero ya cuenta con orden de captura y es buscada intensamente por los investigadores.
EVIDENCIAS INCAUTADAS Y MODUS OPERANDI
Durante los procedimientos, los intervinientes hallaron 55 gramos de supuesta cocaína, fraccionados en más de 300 dosis, además de 20 gramos de marihuana. El valor estimado de lo incautado en el mercado negro asciende a entre 27 y 30 millones de guaraníes.
Asimismo, la Policía confiscó motocicletas, armas blancas, documentos varios, aparatos celulares y vainillas servidas de armas de fuego. El comisario Ortiz señaló que estas redes de microtráfico suelen utilizar la modalidad de alquilar viviendas en zonas periféricas para dificultar el seguimiento policial, cambiando de locación constantemente para evadir los controles.
PREOCUPACIÓN POR EL AVANCE DEL FLAGELO EN EL CHACO CENTRAL
Durante la entrevista, se reflexionó sobre cómo este tipo de redes utiliza a personas de escasos recursos como eslabones vulnerables (mulas o vendedores finales), mientras que los principales beneficios económicos quedan en manos de los proveedores externos.
Por su parte, el comisario advirtió que el acelerado desarrollo y crecimiento estratégico del Chaco Central también trae aparejados desafíos sociales complejos, como el incremento del consumo de estupefacientes. Ante esta realidad, las instituciones policiales y judiciales reafirman la necesidad de implementar planes de contingencia para minimizar el impacto del microtráfico en una zona tradicionalmente caracterizada por sus sanas costumbres.
La causa fue derivada al Ministerio Público. Debido a la cantidad de estupefacientes incautados, el hecho fue tipificado como crimen, por lo que la procesada se expone a una expectativa de pena de 5 a 15 años de cárcel.
