En el encuentro se evaluaron los últimos meses de implementación del programa y se ajustaron estrategias de cara al inicio del año lectivo. El ministro de Desarrollo Social, Tadeo Rojas, informó que el servicio de alimentación escolar está plenamente organizado para arrancar desde el primer día de clases, con financiamiento garantizado y cobertura sin interrupciones.
Rojas destacó que el incremento en la participación de las MiPymes responde a un informe técnico del Ministerio de Industria y Comercio y apunta a fortalecer el impacto productivo del programa. “Esta medida permitirá ampliar las compras directas a micro, pequeñas y medianas empresas, dinamizando la economía local, generando empleo y promoviendo una vinculación más directa entre productores y empresas proveedoras”, explicó.
El ministro recordó que el decreto vigente ya establece un porcentaje obligatorio de compras a la agricultura familiar campesina, por lo que este nuevo ajuste refuerza el enfoque territorial y productivo de Hambre Cero, consolidándolo no solo como una política social, sino también como una herramienta de desarrollo económico.
Asimismo, reafirmó que se mantendrán controles y monitoreos estrictos en coordinación con la Contraloría General de la República, la Auditoría del Poder Ejecutivo y la Dirección General de Auditoría Interna del Ministerio de Desarrollo Social, a fin de garantizar transparencia y eficiencia. Más de un millón de estudiantes en todo el país recibirán desayuno, almuerzo y merienda durante el calendario escolar.
IMPACTO EDUCATIVO Y RESPALDO TÉCNICO
Por su parte, el ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, valoró el trabajo articulado entre las instituciones y el rol clave de directores y supervisores en la organización previa al inicio de clases.
Señaló que estudios realizados por la Universidad Nacional de Itapúa evidencian mejoras en el aprendizaje, mayor asistencia escolar y una disminución en los niveles de agresividad en las instituciones beneficiadas.
Ramírez agregó que el presidente instruyó ampliar la base de evidencia científica para medir con mayor rigor los resultados del programa en materia educativa. Además, confirmó que el servicio estará operativo desde el primer día de clases y que se continuará fortaleciendo la infraestructura tecnológica para optimizar la gestión.
Con estas decisiones, el Ejecutivo consolida a Hambre Cero como una política integral que articula inclusión social, fortalecimiento productivo y mejora de la calidad educativa.














Dejá tu comentario