Durante una entrevista radial, Bergen señaló que los problemas del acueducto eran conocidos desde hace tiempo por los habitantes del Chaco. “La esperanza que tuvimos como chaqueños no funcionó. Se tardó demasiado en llegar y después dejó de operar”, recordó, al relatar que el suministro de agua llegó por primera vez hasta Loma Plata una noche de sábado, pero funcionó solo por un período limitado antes de interrumpirse nuevamente.
El gobernador sostuvo que, a su criterio, el proyecto se inició de manera apresurada y sin una planificación adecuada. Explicó que existía un plan previo elaborado por la Corporación Agua para el Chaco, pero que esos estudios no habrían sido utilizados. “Se hizo algo rápido, sin usar el plan completo que ya existía”, afirmó, y agregó que el inicio del proyecto se dio durante administraciones anteriores, lo que —según dijo— marcó sus falencias desde el comienzo.
Si bien Bergen reconoció que aún no tuvo acceso directo al informe completo de la Contraloría, aseguró que a simple vista los resultados son evidentes. “Se invirtió muchísimo dinero y no se tienen los resultados esperados”, señaló.
REACTIVACIÓN DE LA CORPORACIÓN AGUA PARA EL CHACO
Consultado sobre la postura de la Corporación Agua para el Chaco, Bergen explicó que esta entidad había quedado prácticamente inactiva durante años y que fue reactivada recién el año pasado. Actualmente, la corporación trabaja principalmente en proyectos alternativos como tajamares, pozos, reservorios y sistemas de captación de agua, aunque no se descarta analizar en el futuro la situación del acueducto.
Indicó además que desde la Gobernación de Boquerón se solicitó un informe técnico a la Empresa de Servicios del Agua (ESSAP) para conocer el estado real de la infraestructura, pero hasta el momento no se recibió respuesta oficial.
UN PROYECTO DE ALCANCE NACIONAL
El gobernador recordó que el acueducto es un proyecto del Gobierno Nacional, no del gobierno departamental, por lo que las decisiones finales sobre su futuro deberán ser tomadas por las autoridades centrales, eventualmente en coordinación con el departamento.
Sobre conversaciones con el presidente de la República, Bergen comentó que en su momento el mandatario reconoció que no había claridad sobre cómo avanzar, y que era necesario contar primero con un informe técnico profundo antes de tomar cualquier decisión. Según indicó, esa postura se mantiene hasta hoy.
BUSCAR UNA SALIDA Y NO ABANDONAR LA OBRA
Pese a las críticas, el gobernador sostuvo que no se puede simplemente abandonar el acueducto. “Tenemos que ver cómo aprovechar lo que ya existe”, afirmó. En ese sentido, explicó que la segunda fase del sistema, desde Loma Plata hacia otras zonas, presenta menos inconvenientes, aunque requerirá mantenimiento y mejoras con el paso del tiempo.
Sin embargo, identificó como el tramo más crítico el que va desde Puerto Casado hasta Loma Plata, donde —según indicó— siempre existieron las fallas más graves.
Finalmente, Bergen advirtió que la situación se vuelve cada vez más urgente debido al rápido crecimiento poblacional del Chaco, que registra una tasa anual de entre el 7% y el 8%. “Cada año necesitamos mucha más agua. Esto ya no es solo desarrollo, es una necesidad básica”, expresó.
El gobernador llamó a evaluar con seriedad el informe de la Contraloría y a tomar decisiones concretas: recuperar, reparar o replantear el proyecto, pero actuar con urgencia. “Tenemos que definir los próximos pasos ahora. El Chaco necesita agua y no puede seguir esperando”, concluyó.














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