Durante la conversación con el periodista Pedro Tarquis, Graham explicó que su regreso a España se concretó tras reiteradas invitaciones de pastores madrileños. Recordó que el último gran evento organizado por la BGEA en el país tuvo lugar en Barcelona en 2015, donde participaron unas 25.000 personas.

Respecto a la situación espiritual de Europa, señaló que muchas personas buscan respuestas sobre la existencia de Dios y el propósito de la vida, pero consideró que numerosas iglesias tradicionales no están ofreciendo respuestas claras a esas inquietudes. Por ello, enfatizó que el mensaje central de los festivales es anunciar que Dios desea una relación con la humanidad y que la solución al problema del pecado se encuentra únicamente en Jesucristo.
El evangelista destacó que la salvación no se obtiene por obras ni por pertenecer a una iglesia, sino por la fe en Cristo, quien murió y resucitó para reconciliar a las personas con Dios.
Consultado sobre su relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Graham explicó que lo conoce desde antes de que llegara a la Casa Blanca. Aclaró que no comparte todas sus decisiones, pero que cuando discrepa lo hace en privado. Asimismo, reiteró la importancia de orar por las autoridades, tal como enseña la Biblia.
También relató encuentros recientes con el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, a quien invitó a participar en un Festival de la Esperanza celebrado en Minsk, e incluso comentó en tono distendido que le sugirió llevar consigo al presidente ruso Vladimir Putin.
En otro momento de la entrevista, Graham agradeció el reconocimiento al trabajo humanitario de la organización Samaritan’s Purse, que brindó asistencia durante las inundaciones provocadas por la DANA en Valencia y desarrolla acciones de ayuda en diversas regiones del mundo. Explicó que la entidad no busca publicidad, sino servir a las personas en el nombre de Jesús, sin depender de fondos gubernamentales.
Sobre el estado actual del evangelismo, expresó preocupación porque algunas iglesias priorizan el entretenimiento por encima de la enseñanza bíblica. En ese sentido, insistió en que la vida espiritual cristiana debe fundamentarse en la lectura, estudio y conocimiento de la Palabra de Dios.
Al referirse al legado de su padre, el reconocido evangelista Billy Graham, señaló que continúa utilizando medios de comunicación como la radio y la televisión, aunque destacó que internet se ha convertido en una herramienta fundamental para alcanzar a nuevas generaciones.
Asimismo, defendió la vigencia de la predicación pública del evangelio y de las invitaciones a tomar una decisión de fe, asegurando que el poder transformador no reside en el predicador, sino en la obra del Espíritu Santo a través del mensaje de Jesucristo.
Finalmente, Graham calificó como un privilegio estar en Madrid y destacó la influencia global de la capital española sobre el mundo hispanohablante, al que considera una plataforma estratégica para la difusión del evangelio.