De acuerdo con los últimos reportes, las mediciones en Villamontes (Bolivia) marcan 2,03 metros, mientras que en la zona de Pozo Hondo – Misión La Paz (frontera entre Paraguay y Argentina), el nivel se sitúa en 4,07 metros.
Medina señaló que, aunque el río depende directamente de las lluvias en las cuencas altas, los sistemas de alerta temprana de la Comisión Trinacional han sido sumamente precisos este año, permitiendo una previsión eficiente ante los cambios de caudal.
El agua avanza hacia el Chaco central
A pesar de la bajante en el norte, los pobladores y navegantes de la zona de General Díaz reportan que el volumen de agua que ingresa a territorio paraguayo sigue siendo «bastante interesante». No obstante, las autoridades mantienen la vigilancia en los puntos críticos, especialmente en los puentes, para evitar que la acumulación de sedimentos obstruya el paso del líquido.
«Estamos monitoreando con imágenes satelitales y drones para verificar el alcance exacto del agua. Todavía esperamos que ingrese plenamente en los sistemas Montelindo y 26 de agosto (hacia el Estero Patiño)», explicó el titular de la Comisión.
INTERVENCIÓN CON MAQUINARIA ESPECIALIZADA
Debido al nivel de agua acumulado en las zonas de distribución, las tareas de limpieza y mantenimiento ya no pueden realizarse con maquinaria convencional. Por ello, la Comisión está coordinando con empresas contratistas el despliegue de máquinas anfibias para asegurar que el cauce permanezca libre de obstáculos.
Finalmente, el Dr. Medina expresó su optimismo ante los pronósticos de lluvia para la región del Chaco, lo cual ayudaría a paliar la necesidad de agua en las zonas productivas que aún esperan el impacto de las riadas.














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