En declaraciones a RCC Radio, el legislador expresó este lunes sentir “vergüenza como paraguayo” por la forma en que se manejó el dinero del pueblo en un proyecto que no admitía improvisaciones. “No se trataba de cualquier obra, se trataba del agua, de una esperanza de vida para el Chaco. Jugar con eso es imperdonable”, afirmó. Petersen remarcó que el fracaso del acueducto no solo significó un despilfarro económico, sino también el robo de la ilusión de comunidades enteras que soñaban con contar con agua potable de manera permanente.
El informe de la Contraloría revela irregularidades graves, entre ellas la puesta en marcha del proyecto sin estudios de factibilidad ni de viabilidad técnica, una situación que el propio diputado calificó de “sorprendente e inadmisible” para una obra de esta magnitud y con financiamiento multimillonario. A ello se suma, según detalló, la reducción arbitraria del diseño original —que preveía estaciones de bombeo intermedias— hasta llegar a una construcción que terminó siendo inviable desde el punto de vista técnico.
UN PROYECTO MAL CONCEBIDO Y QUE NACIÓ MAL
Petersen sostuvo que el proyecto “nació mal” y fue concebido lejos de la realidad del territorio chaqueño. “Muchos proyectos se hacen desde oficinas en Asunción, sobre Excel y PowerPoint, pero el papel aguanta todo. Cuando se baja al Chaco, la realidad es otra, y este es el resultado”, señaló. Recordó además que se adquirieron cañerías obsoletas, sin repuestos disponibles, que fueron enterradas de manera deficiente o abandonadas durante años a la intemperie, expuestas al sol, a incendios y a robos.

El legislador fue contundente al señalar que no se trató de simples errores técnicos. “Esto se preparó para robar asquerosamente, para malversar fondos públicos y fundir la ilusión de todo un pueblo”, afirmó, al tiempo de recordar que existen también informes de la Auditoría del BID que refuerzan las sospechas de graves irregularidades.
Si bien reconoció que el informe llega tarde, tras el paso de varios gobiernos, Petersen subrayó que eso no puede ser excusa para la impunidad. Por el contrario, insistió en que el documento, hoy ya en manos del Ministerio Público, debe servir para que los responsables —desde el diseño del proyecto hasta su ejecución— “aparezcan, sean imputados y que la justicia se encargue de poner a cada uno en el lugar que corresponde”.
EL CHACO NO PUEDE RESIGNARSE EN NO CONTAR CON AGUA POTABLE
En cuanto al futuro, el diputado sostuvo que el Chaco no puede resignarse a perder el sueño de contar con agua. Planteó la necesidad de realizar nuevos estudios serios y explorar alternativas, incluso con participación privada, pero advirtió que el Gobierno actual no quiere volver a arriesgarse a repetir un fracaso de estas características. “No todo lo que se hizo está mal, pero la parte crítica nunca tuvo explicación técnica razonable”, afirmó, al cuestionar, por ejemplo, la decisión de transportar agua tratada durante más de 200 kilómetros sin estaciones de bombeo intermedias. Dijo que también podía transportarse agua cruda y tratarla en destino.
Finalmente, Petersen fue claro e insistente: más allá de cualquier intento de recomposición futura, hoy la prioridad es que haya responsables. “Se robó plata del pueblo y se jugó con la vida y la dignidad de los chaqueños. Eso no puede quedar impune”, concluyó.













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