En ese sentido, en cuanto al inicio del año lectivo en el departamento de Boquerón, Bergen manifestó que el calendario escolar es diferenciado y las clases están previstas para iniciar el próximo 9 de febrero, una semana antes que en otras zonas del país, atendiendo a las particularidades climáticas y logísticas del Chaco.
En ese contexto, el gobernador destacó la magnitud y el impacto estructural del programa Hambre Cero, al que calificó como una política de largo plazo que no responde a la lógica electoral. “Ha sido una decisión del presidente Santiago Peña que va más allá de su periodo”, destacó.
Sobre el punto, agregó que tampoco es un proyecto que dé “aplausos inmediatos”, pero sí transforma realidades. Sostuvo que, si bien los grandes resultados se verán con el tiempo, ya existen efectos concretos: miles de alumnos reciben alimentación diaria, y las familias cuentan con un alivio económico adicional.
Dijo que actualmente 13.388 estudiantes de Boquerón acceden al programa durante todo el año lectivo, lo que genera además empleo para cocineras y personal de apoyo, muchos de ellos pertenecientes a comunidades locales.
ESCUELA AGRÍCOLA: FORMACIÓN PARA PRODUCIR Y QUEDARSE EN EL CHACO
Uno de los ejes centrales de la gestión es el fortalecimiento de la escuela agrícola, considerada estratégica para el desarrollo regional. El objetivo es duplicar o incluso triplicar la cantidad de alumnos, lo que obligará a habilitar nuevas aulas, ya que la intención es no restringir las inscripciones.
Comentó que en Mariscal Estigarribia se construyó una residencia femenina moderna para más de 60 estudiantes, que se suma a la ya existente residencia masculina. Ambas son sostenidas por la Gobernación en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), integrando producción agropecuaria, formación técnica y educación.
Afirmó que el objetivo es formar mandos medios, gente capacitada para producir y operar maquinaria. “No puede ser que en el Chaco tengamos cosechadoras y no haya operadores paraguayos”, afirmó.
LA BIOCEÁNICA Y EL DESAFÍO DE PREPARAR NUEVAS PROFESIONES
Con la Ruta Bioceánica próxima a convertirse en realidad en cuestión de meses, el gobernador advirtió que el Chaco enfrentará un cambio profundo en la demanda laboral, por lo que urge preparar a los jóvenes para nuevas profesiones vinculadas al campo, la logística y la producción.
La educación agrícola, la huerta y los centros de formación técnica son vistos como espacios clave para garantizar que el desarrollo quede en manos de la gente del territorio.
DISTRIBUCIÓN DE ALIMENTOS Y APOYO A PEQUEÑOS PRODUCTORES
En Boquerón, la empresa Granos y Aceites es la encargada de la distribución del programa Hambre Cero. Si bien se registraron dificultades, especialmente durante las inundaciones, el gobernador destacó que nunca faltó comida en las escuelas.
Aunque la firma no es de origen chaqueño, emplea mayoritariamente mano de obra local. El principal desafío pendiente, según indicó, es integrar con mayor fuerza a los pequeños productores, tarea que ya comenzó con ferias y mecanismos de articulación entre productores y empresas proveedoras.
ESCUELAS INDÍGENAS Y EL DESAFÍO CULTURAL
El 75% de las escuelas del departamento son escuelas indígenas, que concentran cerca del 57% del alumnado. La mayoría de las cocineras también pertenece a comunidades indígenas.
Uno de los principales retos es la adaptación cultural al menú establecido, ya que conviven entre cinco y siete etnias con costumbres alimentarias diferentes. Aun así, el menú oficial debe cumplirse, lo que implica un proceso gradual de educación alimentaria y cambio cultural. “Es un proceso complejo, pero necesario. Hambre Cero también es educación”, concluyó.














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