Desde el Alto Paraguay reclaman ser escuchados: “Queremos desarrollo, no vivir aislados”

La realidad del Chaco paraguayo, sus necesidades históricas y el reclamo de sus pobladores por participar directamente en las decisiones sobre el desarrollo de la región fueron los principales temas abordados en el programa “Camino al Desarrollo”, conducido por Víctor Pavón.

El programa tuvo como invitadas a Hadasa Báez, representante de la comunidad indígena Ishir de Bahía Negra, y Beny Valiente, representante del sector minero y de la Asociación de Energía y Minería del Chaco, quienes coincidieron en la necesidad de que las comunidades chaqueñas sean escuchadas directamente antes de adoptar decisiones que afectan su territorio y sus posibilidades de desarrollo.

Beny Valiente, representa del sector minero.

Báez puso el foco en una realidad que, según explicó, no afecta únicamente a los pueblos indígenas, sino a toda la población de Bahía Negra. Mencionó problemas de caminos, seguridad energética y atención sanitaria, pese a la construcción de un nuevo hospital.

Señaló que todavía existen carencias de equipamiento y destacó el trabajo de enfermeros, médicos y choferes de ambulancia, quienes deben enfrentar las difíciles condiciones de los caminos para trasladar pacientes. “Nos merecemos la oportunidad de ser parte de la agenda de gobierno y parte del desarrollo”, sostuvo.

La representante Ishir planteó que conservación y desarrollo no deberían ser presentados como conceptos incompatibles. Explicó que su comunidad depende de la naturaleza, pero también necesita generar oportunidades económicas y mejorar sus condiciones de vida.

En ese sentido, cuestionó la visión de quienes, desde otros lugares del país, pretenden hablar en nombre de las comunidades chaqueñas sin conocer directamente su realidad.

Señaló que muchas personas desde la capital “romantizan” las condiciones de vida del Chaco, mientras sus habitantes deben enfrentar diariamente el aislamiento, el barro, la falta de caminos y la escasez de fuentes de trabajo.

Hadasa Báez, representante de la comunidad Ishir de Bahía Negra.

Báez destacó además que los indígenas chaqueños se están profesionalizando y quieren participar activamente en el desarrollo nacional. “Somos parte de este país. Somos paraguayos”, afirmó, reivindicando el derecho de su comunidad a expresar qué tipo de desarrollo necesita.

UNA ASOCIACIÓN PARA IMPULSAR EL DESARROLLO DEL CHACO

Por su parte, Benny Valiente explicó que la Asociación de Energía y Minería del Chaco surgió a partir del debate generado tras la audiencia pública realizada en el Congreso sobre Médanos del Chaco.

Según relató, representantes de distintos sectores decidieron organizarse para promover una discusión basada en información técnica y científica. La asociación reúne a representantes de la geología, estudiantes y docentes universitarios, además de otros sectores vinculados al desarrollo chaqueño.

Valiente sostuvo que su planteamiento no consiste en desconocer la necesidad de proteger el ambiente, sino en compatibilizar protección y actividad económica. “Cuidar no significa dejar de trabajar. Cuidar significa acompañar, controlar”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que cualquier actividad productiva debe cumplir las normas ambientales y que, si una empresa incumple las reglas, corresponde que las instituciones competentes actúen. Pero cuestionó que la protección ambiental termine impidiendo cualquier aprovechamiento de los recursos disponibles en el territorio.

AUDIENCIAS PÚBLICAS DIRECTAMENTE EN EL CHACO

Uno de los anuncios destacados de la entrevista fue la realización de audiencias públicas in situ, con el objetivo de trasladar el debate desde Asunción hasta las comunidades directamente afectadas.

Valiente informó que está prevista una audiencia en Bahía Negra el martes 13 de octubre y otra en Filadelfia el miércoles 14 de octubre, con participación de pobladores, autoridades, organizaciones y representantes de distintos sectores.

La iniciativa busca que los habitantes puedan exponer directamente sus necesidades y propuestas ante representantes del Poder Legislativo y de instituciones públicas.

Báez remarcó que llevar la discusión al territorio es fundamental porque resulta difícil trasladar a toda una comunidad desde Bahía Negra hasta Asunción, ubicada a cientos de kilómetros de distancia.

La representante Ishir señaló además que el 13 de octubre coincide con el aniversario fundacional de Puerto Diana, por lo que esperan que la presencia de autoridades permita visibilizar la existencia y las necesidades de las comunidades.

CAMINOS, RECURSOS NATURALES Y UNA DISCUSIÓN PENDIENTE

Uno de los puntos más concretos planteados durante la entrevista fue el estado de los caminos chaqueños. Báez mostró imágenes de ambulancias enfrentando trayectos prácticamente intransitables y relató las dificultades que atraviesa el personal sanitario para trasladar pacientes.

También cuestionó que determinados recursos naturales disponibles en la zona no puedan ser utilizados para mejorar los caminos debido a las restricciones existentes en áreas protegidas.

Una de las «picadas» que conectan el Alto Paraguay, uno de los desafíos que enfrentan cada día los habitantes del departamento.

A su criterio, una revisión del marco normativo podría permitir aprovechar determinados materiales para infraestructura vial, sin abandonar los controles ambientales.

La discusión planteada en el programa, por tanto, no se limita a la minería o a Médanos del Chaco. Expone un problema más amplio: cómo conciliar la protección ambiental con las necesidades concretas de poblaciones que reclaman caminos, salud, energía, empleo y oportunidades económicas.

Tanto Báez como Valiente insistieron en que las comunidades deben formar parte de las mesas donde se discutan eventuales modificaciones legales y proyectos de desarrollo.

“Sí al desarrollo, siempre y cuando podamos cuidar”, resumió Valiente, quien sostuvo que Paraguay debe avanzar también en el aprovechamiento responsable de los recursos que se encuentran debajo de su territorio.

Al cierre, Báez recordó que, pese a los avances de infraestructura en otras zonas del país, Bahía Negra continúa esperando soluciones estructurales para superar su aislamiento. El reclamo central quedó planteado: que el desarrollo del Chaco no se decida únicamente desde la capital, sino escuchando a quienes viven y trabajan en el territorio.

 

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