Una infraestructura de primer nivel que nunca llegó: Según detalló el líder indígena, la obra contemplaba no solo el área de atención médica, sino también una residencia para doctores, paneles solares y un motor generador independiente.
A pesar de la magnitud de la inversión, los trabajos se interrumpieron sin explicaciones claras. «Hemos presentado carpetas y pedidos a Itaipú Binacional, a la Municipalidad y a la Región Sanitaria, pero no hay resultados. La obra quedó a la mitad y hoy ya está en medio del monte», lamentó Silacio Diego.

Atención precaria en edificios obsoletos: Mientras la nueva estructura se deteriora por el desuso, la comunidad debe atenderse en un antiguo puesto de salud que supera los 30 años de antigüedad. El ex cacique describió condiciones deplorables: «Cuando llueve, todo chorrea. La residencia y el consultorio no están en condiciones». Esta precariedad se vuelve aún más crítica considerando que la zona es un punto estratégico debido al avance de la Ruta Bioceánica, lo que aumentará la demanda de servicios médicos.
Trabas judiciales y falta de respuestas: La única respuesta que han recibido los pobladores es la existencia de supuestos «problemas judiciales» que impiden la continuidad de los trabajos.
Hace unos meses, autoridades del Ministerio de Salud desde Asunción visitaron la zona prometiendo novedades en un plazo de 60 días; sin embargo, el plazo venció sin que se moviera un solo ladrillo. La comunidad Nivaclé exige al Gobierno Nacional y al equipo de Salud que agilicen las gestiones para recuperar un hospital que consideran vital para su supervivencia.













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