Según la información de la Cámara de Diputados, el proyecto fue aprobado con modificaciones introducidas por la Comisión de Presupuesto, que trabajó el dictamen en conjunto con las comisiones de Cuentas y Control de la Ejecución Presupuestaria; Asuntos Económicos y Financieros; y Defensa Nacional, Seguridad, Inteligencia y Orden Interno.
La presidenta de la Comisión de Presupuesto, diputada Cristina Villalba (ANR–Canindeyú), explicó que los cambios fueron consensuados tras varias reuniones con sectores involucrados y responden a la necesidad de corregir el creciente déficit de la Caja Fiscal, que al cierre de 2025 alcanzó USD 380 millones.
Entre las modificaciones más relevantes del proyecto se destacan: Edad mínima de jubilación, 57 años para la jubilación ordinaria del Magisterio nacional, Docentes universitarios, Magistrados judiciales, Fuerzas públicas (policías y militares), en todos los casos, se requerirá un mínimo de 25 años de aporte.
JUBILACIÓN EXTRAORDINARIA
Para la jubilación extraordinaria se fija: Edad mínima: 55 años. Aporte mínimo: 30 años. La tasa de sustitución mínima sube del 60% al 70%, con un cálculo basado en el promedio de los últimos 10 años de aporte.
TASA DE SUSTITUCIÓN O MONTO DE LA JUBILACIÓN
La tasa de sustitución —es decir, el porcentaje del salario que se percibe como jubilación—: Parte de un mínimo del 70%. Podrá aumentar progresivamente hasta un 85%, según los años de aporte. En el caso de las fuerzas públicas, el haber jubilatorio se calculará sobre el promedio de los últimos cinco años de aporte.
APORTES DE LOS TRABAJADORES Y DEL ESTADO
Sectores superavitarios: 16%. Sectores deficitarios (docentes y fuerzas públicas): 19 %. Uno de los cambios centrales es el aumento del aporte patronal o estatal al 5%, superando el 3% previsto inicialmente por el Poder Ejecutivo, que además debía aplicarse de forma gradual. La ley incorpora un régimen de transición, con el compromiso de respetar los derechos adquiridos de los trabajadores próximos a jubilarse.
DEBATE Y POSICIONES ENCONTRADAS
Durante el tratamiento, varios diputados manifestaron su desacuerdo con la rapidez del proceso y reclamaron mayor debate. El legislador Roberto González (ANR–Cordillera) propuso postergar el estudio para instalar una mesa técnica multisectorial, pero la moción no prosperó.
Parlamentarios como Mauricio Espínola (ANR) y Raúl Benítez (Independiente) cuestionaron la falta de socialización y advirtieron que la reforma no debe convertirse en un “parche”.
Desde la oposición, diputados como Diosnel Aguilera (PLRA) sostuvieron que no se puede equilibrar el sistema “solo a costa de los trabajadores”, mientras que Johanna Ortega (PPS) alertó sobre la precariedad del sistema previsional en general.
Pese a los cuestionamientos, el proyecto obtuvo los votos necesarios y fue aprobado con media sanción. Ahora, la iniciativa será analizada por la Cámara de Senadores, donde continuará el debate legislativo.













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