Para el mandatario, esta obra representa el cierre de un circuito estratégico que conecta con la Ruta PY09 (Transchaco). Durante el anuncio, Peña fue tajante al calificar la situación actual: «No podemos tener una doble avenida moderna y un centro fronterizo que es indigno; es indigno para paraguayos y para argentinos».
El proyecto no solo busca estética, sino eficiencia pura. Con una inversión estratégica, el Ejecutivo apunta a convertir a Falcón en el centro fronterizo «más moderno y eficiente» de la región, optimizando el flujo de los camiones de exportación y brindando confort a los cientos de miles de turistas que cruzan la frontera anualmente.

La ejecución de esta obra promete transformar la experiencia del usuario y la rentabilidad del transporte de cargas. Ahorro de tiempo: Se estima una reducción del 74% en el tiempo de espera para pasajeros y un 70% para cargas pesadas. Alcance humano: Beneficiará directamente a más de 800.000 personas que circulan por el sitio cada año. Potencia comercial: Agilizará el paso de 1.700.000 toneladas de productos de importación y exportación anuales.
INFRAESTRUCTURA CONTRA EL CLIMA Y LA BUROCRACIA
El diseño contempla dos grandes núcleos: la Zona Central de Turismo (ZCT), con pasarelas peatonales y áreas de control migratorio climatizadas, y la Zona de Aduana (ZA), diseñada para revisiones exhaustivas pero ágiles, con canales de despacho expeditos que evitarán los históricos «cuellos de botella».
Además, el proyecto incluye un componente de ingeniería civil crítico: obras de protección contra la erosión y las inundaciones, garantizando que el puerto sea operativo incluso ante las crecidas del río, asegurando así la continuidad de la cadena logística nacional.