Tras la publicación del lapidario informe de la Contraloría General de la República, Reimer señaló que el país debe aprender de los errores técnicos y administrativos para no hipotecar el futuro del Chaco Central.
Para Reimer, el informe del ente contralor es una pieza fundamental para entender por qué una inversión de tal magnitud (Más de USD 100 millones) no logró mitigar la sed de la región. El titular de Chortitzer explicó que las deficiencias no fueron puntuales, sino que se manifestaron en «diferentes etapas de la construcción y en diversos ámbitos».
“Lastimosamente, se constató que hubo errores resaltantes que impidieron que el sistema funcionara siquiera al 50% de su capacidad en las pruebas realizadas”, lamentó. Según su visión, aunque la intención inicial del gobierno de turno fue resolver el déficit hídrico, tanto en zonas urbanas como rurales, la falta de rigor técnico y supervisión convirtió al proyecto en una infraestructura inerte que no ha podido cumplir con su función social.
LA ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA COMO EJE DE MODERNIZACIÓN
Desde su perspectiva como economista, Reimer fue enfático al señalar que el Estado debe dejar de intentar gestionar en solitario obras de tal complejidad técnica y financiera. Propuso formalmente la Alianza Público-Privada (APP) como la herramienta definitiva para garantizar que el próximo proyecto de agua no solo se construya, sino que se mantenga operativo y sea sostenible en el tiempo.
«Una APP permitiría definir funciones claras. El sector privado, ya sea a través de cooperativas locales o incluso multinacionales con experiencia en asesoramiento y gestión, puede aportar la eficiencia operativa que el sector público muchas veces no alcanza», argumentó. Además, sugirió que esta visión no debe limitarse al agua potable, sino que debe integrar el saneamiento y el tratamiento de aguas cloacales, una necesidad creciente debido al desarrollo demográfico de ciudades como Filadelfia, Loma Plata y Neuland.
GOBERNANZA Y PLANIFICACIÓN FRENTE A LA INCERTIDUMBRE CLIMÁTICA
Reimer también destacó el rol de la Gobernación de Boquerón y su Corporación de Aguas, que ya trabajan con expertos nacionales e internacionales buscando alternativas. Sin embargo, advirtió que el factor tiempo es el mayor enemigo de la región. Aunque actualmente el Chaco vive un periodo de «descanso» tras las intensas sequías, el líder cooperativista recordó que los ciclos secos son inevitables y recurrentes.
«Tenemos que estar preparados para los próximos inviernos secos. Quien logre acumular y reservar agua hoy de manera eficiente, estará asegurando su futuro», señaló. Reimer hizo un llamado al Gobierno Nacional para establecer un cronograma de trabajo conjunto que trascienda la coyuntura política.
«Necesitamos una solución funcional y transparente ahora; si no avanzamos con un plan técnico y financiero serio, el tiempo nos va a ganar y las consecuencias para el desarrollo chaqueño serán graves», finalizó.














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